DOS TALLES MENOS... (DE CEREBRO)

"Ciudad Estresante"

por María Cristina Azcona

Vorágine diaria deviene en aludes de seres seriados.
En las horas pico hormiguean los pies en asfáltico vuelo.
 
El ruido ensordece la idea que intenta formarse en mi mente.
Mareas humanas se lanzan al punto, semáforo en verde.
 
Un choque en la esquina produce un paréntesis en la loca carrera.
Un mundo arremolina cabezas en torno al herido inconsciente.
 
En sucio cartel, un hombre invisible, sonrisa sin rostro.
Por la arteria obstruída, un colectivo expele una nube de humo.
 
En medio del caos un niñio silencioso me mira y me tiende su mano.
Tropíezo sin ver al hombre que extiende su pierna metálica y única.
 
Corro en círculos por las veredas rotas de la ciudad en ruinas.
Encuentro un oasis: café y medialunas con una aspirina.
 
Por fin he llegado, es mi destino: trabajo y ventanas al ruido.
Retorno a mi casa: Por fin he formado la idea que ansío.
 
No se puede huír del entorno fugaz y maniático.
Es mejor descubrir este mundo mirando de frente.
 
Subidos al tren podremos pararlo mejor que de abajo.
Alarma que roja, espera la mano que suelte su risa estridente.
 
Podríamos ser tan felices...
Si en vez de apurar nuestra copa...
 
Bebiéramos sorbo a sorbo...
Acariciándonos el alma entre todos un poco.