Comercios de toda la provincia no logran recuperar niveles de ventas habituales

La cuarentena vigente desde el 20 de marzo por la pandemia del Covid-19 se mantiene, las consecuencias que deja el período de aislamiento social preventivo y obligatorio aún son muy notorias y costará mucho tiempo repararlas

La apertura de negocios hizo que se reactivara el flujo de dinero, pero todavía no lo suficiente para recuperar lo perdido. Los horarios limitados y las restricciones –aunque están pensadas para cuidar a la población de un posible contagio masivo - siguen siendo una complejidad en este sentido. Por este motivo, desde las distintas cámaras de comercio y los mismos comerciantes locales van analizando lo que puede llegar a ocurrir en base a una evaluación de lo que dejaron estos meses; y van además elaborando diferentes estrategias para promover el consumo local.

Trabajo activo

El aislamiento fue flexibilizándose con el correr de las semanas, llevando a que gran parte de los comercios de las ciudades puedan abrir sus puertas. En Posadas, los negocios lo vivieron de diferente manera, según aseveró el presidente de la Cámara de Comercio, Sergio Bresiski. En diálogo con El Territorio, indicó que “la primera etapa fue la más difícil porque había muchos rubros que estaban paralizados, después gracias al trabajo conjunto se consiguió la habilitación de venta por delivery, siendo la primera ciudad, y luego se fueron abriendo de a poco algunas actividades más, aunque hay horarios restringidos y todavía no hay fecha para un regreso pleno”. “Aún no hicimos un balance, porque la situación es compleja y no es el momento. Creemos que es momento de ayudarnos entre todos y pensar para adelante, en la pospandemia, pero que fue fuerte el golpe que sufrimos no hay dudas”, advirtió. Fue lo que ocurrió también en Eldorado, desde donde adujeron que si bien las ventas no recuperaron el nivel previo a la cuarentena, los comerciantes encontraron el aliciente de poder reabrir sus comercios. “En estos momentos calculamos que el 85% de los comercios están abiertos, de ellos yo diría que un 90% manifiestan que sus ventas disminuyeron con respecto a lo que vendían antes de la cuarentena”, expresó Carlos Dieterle, presidente de la Cámara de Comercio de Eldorado. Dentro de la diversidad de comercios existentes, no a todos les impactó la crisis de igual manera. “Hay algunos rubros, como el de los supermercados, que mejoraron sus ventas respecto a meses anteriores con una marcada diferencia entre las ventas de los primeros días de mes y los fines de mes. Pero hay otros que siguen paralizados, como los hoteles, que la están pasando muy mal, y el de los gimnasios, bares y restaurantes que comenzaron a trabajar hace poco, pero con baja afluencia de gente”, explicó. A pesar de las dificultades económicas, de acuerdo a lo que afirmó Dieterle, no se registra hasta el momento, un cierre masivo de negocios. “Lo que notamos es los comercios que cerraron sus puertas son los que recién empezaban porque no tenían respaldo para continuar con su actividad. Los costos fijos son altos, tenés alquiler, impuestos, servicios, y no todos pueden soportar el parate. Lo que sí percibimos es que algunos se cambiaron de lugar buscando alquileres más baratos para poder bajar sus costos fijos”, sostuvo el presidente de la cámara eldoradense. Con vistas al futuro, Dieterle opinó: “Habrá que ver con el tiempo cuanta gente, lamentablemente queda en el camino. Nadie estaba preparado para afrontar una situación como la que vivimos. Porque además de las dificultades, existen rubros que no están contemplados dentro de los precios máximos fijados y vienen sufriendo aumentos en forma permanente. Un 2, 3, 5%, pero siguen aumentando, y las ventas no acompañan esos aumentos”.

Seguir en pie

Algo similar ocurre en San Pedro, donde en lo que va de cuarentena obligatoria por la pandemia mundial del coronavirus, los comercios y el sector productivo de la Capital de la Araucaria repuntan las ventas entre la lucha constante con el aumento de precios, poca financiación por parte de los proveedores y falta de stock. La venta se ve beneficiada porque los beneficiarios del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) invierten en la compra de artefactos para el hogar y el hecho de no poder viajar genera movimiento local. Hace dos semanas, con la apertura de nuevos rubros, el movimiento aumentó en la localidad, donde es común notar hasta filas de clientes en algunos locales. Si bien la venta repunta de forma favorable, en el sector alimenticio notaron una merma en comparación de las primeras semanas de aislamiento. Mientras, en el sector mueblería y electrodomésticos, las dificultades a las que se enfrentan diariamente los propietarios se relacionan con el aumento semanal en los precios. Es que con cada nueva actualización, los valores se elevan entre un 7 y un 10% y la reposición de stock es complicada, ya que los viajantes presentan demoras. La inestabilidad de precios, el cambio en el sistema de pago -la mayoría de las compras deben ser afrontadas con pagos de contado- y la falta de stock impactan de forma negativa en la economía de los comerciantes. “Si bien hay ventas, el precio de costo con el que calculamos el precio para el consumidor final ya no es el mismo al que compraremos para reponer la mercadería a la semana siguiente, los aumentos son constantes, significando una ganancia casi nula, las compras son limitadas y artículos electrónicos de líneas importadas no se consiguen, los viajantes tienen muy poca financiación, está muy complicado el panorama”, indicó un comerciante pionero en la zona. Apuntó que el problema con la falta de algunos artículos se debe a que algunas fábricas, en especial las de Buenos Aires, presentan dificultades no sólo para importar y acceder a dólares, sino además para producir e incluso para llevar a cabo la logística y administración, por lo cual hay productos que se agotaron y no se pudieron reponer. Por parte de la Cámara de Comercio -si bien está inactiva durante la cuarentena, mantiene constante contacto con los socios- avizoran un panorama difícil con una venta regular, siendo esta una de las crisis económicas más complejas. “Hay rubros como regalería o juguetería que siguen estancados porque no se realizan eventos”, recordó Oscar Antúnez Proenza, presidente de la Cámara de Comercio local. Mientras, en Bernardo de Irigoyen, hay varios comercios que debieron cerrar sus puertas debido a que las ventas mayoritarias eran a turistas y vecinos brasileños