Las industrias pyme del NEA fueron las más afectadas por la pandemia

Las pequeñas y medianas empresas fueron las más afectadas con la paralización de actividades durante el aislamiento social preventivo y obligatorio.

El cese de trabajo en las plantas, sumado luego a un panorama poco alentador de mercado interno y externo, provocó una caída estrepitosa en los índices de producción e ingresos, además de cuantiosas deudas con proveedores. La compleja situación azota a firmas de todo el país y eso se puede ver reflejado en las estadísticas que el Indec mostró en sus últimos informes en cuanto a la producción metalúrgica y en construcción (ver Los números del Indec...”). Sin embargo, un estudio de la Unión Industrial Argentina (UIA) reveló que las empresas más golpeadas durante esta etapa fueron las del Nordeste Argentino (NEA). Esto es consecuencia no sólo de un escenario pandémico incierto, sino principalmente de un contexto desventajoso que desde hace años los empresarios del Norte deben afrontar, generando una gran diferencia con las urbes del centro del país. Costos superiores para exportación, servicio y logística ampliamente más caros y un mercado poco alentador, ponen en jaque el futuro productivo de las provincias. En este sentido, en un reciente relevamiento hecho a más de 1.300 empresas de todo el país, el Centro de Estudios de la UIA destacó que el NEA asume una caída del 76% en ventas, debido a la interrupción de la producción desde el principio de la cuarentena. Este número es el más alto de todo el país, quedando en segundo lugar las regiones pampeana y patagónica, con un 64%, seguido de Cuyo (59%) y NOA (57%). “En líneas generales, las empresas atraviesan una fuerte interrupción de la producción y de las ventas. Esto se refleja tanto en las empresas que fueron declaradas afectadas en los términos del programa de Asistencia a la Emergencia y a la Producción (ATP) como en el resto (no afectadas o esenciales), por lo que empresas de todos los sectores, tamaños y regiones están en problemas”, señala el informe. Asimismo, detalla que “el 71% de las empresas encuestadas se encuentra dentro de los sectores declarados afectados por el programa ATP. En este grupo, el 64% de las empresas están sin producir, el 71% registra caídas de las ventas superiores al 60% y sólo el 2% no tuvo caída de ventas”. “El otro 29% se encuentra dentro de los sectores no afectados. En este grupo existen también numerosas dificultades, el 35% de las empresas se encuentra sin producir, el 43% registra caídas de sus ventas superiores al 60% y sólo el 15% no sufrió menor demanda”, desglosa.

Contexto histórico

Los problemas de las pymes del NEA no son recientes y pueden visualizarse a lo largo de los múltiples reclamos que los pequeños empresarios han sostenido a lo largo de los últimos años. Al respecto, José Luis Coll, titular de la UIA en Misiones, señaló que “dejando de lado lo de la pandemia, ya venimos con una diferencia muy marcada, las industrias del Norte, NEA y NOA, por una cuestión de diferencia de costos, tanto en logística como en transporte, costos de producción, energía más cara, entre otros, ya venimos con una diferencia bien marcada hace rato”. “Por eso estamos trabajando y luchando por una igualdad o un diferencial en nuestras industrias del Norte con respecto a las de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires”, esbozó. En ese marco, el empresario se refirió a los problemas que tienen las pymes de la periferia, incluso al intentar insertar sus productos en el mercado, tanto interno como externo. “Nosotros, teniendo a Misiones con un 90 por ciento limitando con Brasil y Paraguay, sobre todo con Brasil en mayor parte, estamos obligados a exportar vía Buenos Aires o Santa Fe. Eso nos incrementa un cargo de logística mucho mayor a las que pueden llegar a tener las industrias que están instaladas allí”, apuntó. Y agregó: “Ni hablar del mercado también, el consumo es mucho mayor en esas grandes urbes que las que podemos llegar a tener en el Norte. Y con este tema de la pandemia se profundizó más la cuestión”.

Cadena de deudas

Una de las mayores preocupaciones del sector industrial es la cadena de deudas que se va forman respecto a los proveedores. Es que, según aducen, debieron priorizar el pago de sueldos por sobre el cumplimiento de los compromisos asumidos. En ese sentido, hasta un 57% de los empresarios dejó de pagar los impuestos y un 48%, a los proveedores. “La gran mayoría de las industrias pymes son empresas que se forman en familia, transmitiéndose de generación en generación, los empleados son como familia de la empresa, no un número. Uno como responsable de la empresa se preocupa más por cuidar a su gente que a los impuestos, proveedores y otros costos”, defendió Coll. Por su parte, el informe de la UIA especifica que “sólo el 12% no pudo pagar sueldos en marzo. Para el mes de abril, si bien sigue siendo elevado el porcentaje de empresas con dificultades para afrontar los pagos (el 44% de las empresas afirmó no tener liquidez para alcanzar a pagar el 50% de los sueldos), el avance del programa ATP para las empresas confirmadas, combinado por el acuerdo de suspensiones en el marco del artículo 223 bis, significó un fuerte alivio para las empresas. Aún así, de acuerdo al relevamiento, un 41% de las empresas no se inscribió al ATP, una parte por falta de información (micro y pequeñas) y otras por no cumplir el criterio de facturación nominal”. Y añade: “A este contexto preocupante se suma el resto de los costos, ya que las empresas no tienen recursos para hacerle frente: un 38% no pudo pagar servicios públicos, un 48% no pagó a proveedores y un 57% no pudo pagar impuestos”. “Frente a esto, todavía muchas empresas manifiestan ahogo financiero fruto de las dificultades para acceder a los programas de crédito anunciados. En el universo total de las empresas encuestadas se observa un corte en la cadena de pagos. El 81% de las empresas no pudo cobrar cheques en abril y hay un 60% de empresas con dificultades para el pago de sueldos sin acceso a crédito”, sostiene el estudio.

Perspectivas

La incertidumbre es total entre los empresarios que aguardan expectantes un alivio en el sector. Sin embargo, las perspectivas de recuperación no dejan de ser lejanas. “Es muy difícil evaluar la recuperación, hay incertidumbre generalizada, hablando con provincias del Norte y tanto los medianos y pequeños como grandes empresarios tienen la misma incertidumbre de cómo se va a salir de esta pandemia, de qué manera. Primero apostamos a sobrevivir esto. Muchas empresas están cerrando o van a cerrar, lastimosamente esta crisis se profundiza por la pandemia y va a llevar puesta una cantidad de empresas”, manifestó el titular de la UIA en Misiones.

Los números del Indec ratifican la fuerte merma

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó días atrás sendos informes sobre la producción manufacturera y de la construcción en las que se vislumbra el complejo panorama que viven los empresarios argentinos. De esta manera, el organismo determinó que en abril, el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) “muestra una baja de 33,5% respecto a igual mes de 2019 y el acumulado del primer cuatrimestre de 2020 presenta una disminución de 13,5% respecto a igual período de 2019”. “De acuerdo a un relevamiento especial (en el contexto del Covid-19) realizado por el Indec a más de 1.300 empresas, sólo un tercio de los locales de las industrias manufactureras pudo operar con normalidad en abril, mientras que los dos tercios restantes, o no operó o solo pudo hacerlo parcialmente”, detalló. Por su parte, especificó que en abril, el indicador sintético de la actividad de la construcción (Isac) mostró una caída de 75,6% respecto a igual mes de 2019; en tanto el acumulado del primer cuatrimestre de 2020 del índice serie original presenta una disminución de 40,2% respecto a igual período de 2019. “Los datos del consumo aparente de los insumos para la construcción en abril de 2020 muestran, con relación a igual mes del año anterior, bajas de 93,7% en hormigón elaborado, 90,3% en mosaicos graníticos y calcáreos, 87,1% en ladrillos huecos, 86,5% en asfalto, 85,6% en yeso, 80,0% en el resto de los insumos (incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción), 77,4% en pisos y revestimientos cerámicos, entre otros”, detalló el informe.