Ituzaingó: habilitaron dos turbinas de Yacyretá que reparó empresa argentina

Con mano de obra local se reconstruyó el primer generador que fue habilitado el 26 de septiembre de 1994. Ayer fue puesto en marcha y se inician los trabajos en otros 14 equipos.

La Entidad Binacional Yacyretá puso en funcionamiento las turbinas 1 y 3 que fueron reparadas de manera íntegra en suelo binacional, con empresas locales y las universidades de Paraguay y la Unam (Universidad Nacional de Misiones). Las reparaciones permitieron estirar la vida útil de las generadoras por otros 40 años y con un costo de apenas 27 millones de dólares. Para la puesta en marcha se realizó un acto encabezado por el presidente de Paraguay Mario Abdo Benítez, el vicepresidente Hugo Velázquez, el titular de la EBY por el lado paraguayo Nicanor Duarte Frutos y del lado argentino, Ignacio Barrios Arrechea. Entre otros funcionarios, como el intendente de Ayolas, Carlos Duarte y el gobernador de Misiones (Paraguay), Carlos Arrechea. Por Corrientes estuvo el secretario de Energía, Arturo Busso. Los trabajos consistieron en desmontar, montar y reparar la primera turbina que comenzó a funcionar el 26 de septiembre de 1994. Se cambió el conjunto rotante de 600 toneladas con piezas fabricadas en Argentina y Paraguay. Los trabajos en ambos generadores garantizan energía a ambos países por otros 40 años. En lo que fue su primer discurso en el cargo, el presidente argentino de la EBY, Ignacio Barrios Arrechea dijo: “Quiero destacar la experiencia del trabajo realizado entre empresas de dos países”. “Más allá del ahorro monetario, destaco el ahorro de tiempo que nos permitirá avanzar en la reparación de las otras turbinas. El ahorro en tiempo, en nuestro caso, significa más producción, más energía y sobre todo más vida útil”.

“Las próximas 14 turbinas a reparar ya no costarán 27 millones de dólares sino la mitad. Hemos podido comprobar que hay piezas que no tienen desgaste. En las dos turbinas reparadas se cambiaron todos los elementos”, detalló. “Quiero enfatizar cómo ha sido este proceso (de renovación de dos turbinas) y el trabajo que han realizado las universidades. Ese trabajo nos va a permitir un gran ahorro en tiempo y dinero para la rehabilitación de las otras turbinas, que significa más producción, más energía y más vida útil”, señaló. “En estos primeros meses tenía dudas sobre cómo iba a ser el sistema de trabajo, de qué manera íbamos a trabajar primero con los compañeros de Argentina. Me he encontrado con un equipo técnico fantástico, que estaba en algunos casos con una capacidad latente y esperando el empujoncito para trabajar”, detalló. “Somos los representantes para dirigir una empresa que tiene una particularidad que es binacional. Lo conversábamos con el presidente Abdo cuando generosamente me invitó al Palacio, el cargo necesita de un gran patriotismo de los directores, pero, sobre todo, de que en cada hecho tenemos que tener en cuenta que no afecte al otro país. No somos Yacyretá margen izquierda o derecha, simplemente somos Yacyretá”, señaló.

REPARACIONES

La Empresa IMPSA tuvo a su cargo el diseño de las primeras seis turbinas de las 20 que deben ser reemplazadas, y comparte la fabricación con su socio CIE de Paraguay. La turbina Kaplan que se rehabilitó desde ayer es la número 200 diseñada y construida por la empresa a lo largo de su historia. “En IMPSA estamos encarando un nuevo hito en la fabricación de turbinas con altísima tecnología 100% argentina, programas de inteligencia artificial aplicada a sus diseños, fabricadas con mano de obra argentina y paraguaya y logrando productos sumamente eficientes y competitivos”, explicó Juan Carlos Fernández, CEO de la empresa. La turbina tiene una potencia de 155 MW y se destaca por las dimensiones del rodete Kaplan de 5,5 metros altura, 9,5 metros de diámetro y un peso de 250 toneladas. Es una de las dos que se adjudicó mediante licitación por USD 27 millones para reemplazar las ya existentes, construidas en su momento por la alemana Voith Hydro. En su fabricación, en Mendoza, trabajaron 50 ingenieros, 100 técnicos y 250 operarios y demandó unas 80.000 horas hombre de trabajo entre diseño hidráulico, ensayo de modelo, ingeniería, compras, fabricación, gerenciamiento, supervisión de montaje y puesta en marcha. La gigantesca turbina, causó asombro a su paso por Corrientes y Chaco se produjo íntegramente en Mendoza, y para lograr este objetivo, trabajaron 50 ingenieros, 100 técnicos y 250 operarios, y participaron más de 100 pymes como proveedoras y demandó unas 80.000 horas .