Continúa el incendio forestal entre Ituzaingó y Virasoro

Afirman que ya se perdieron más de 5.000 hectáreas fo­restadas

Un incendio de grandes proporciones afecta desde el pasado sábado a zonas ale­dañas a Ituzaingó y Gober­nador Virasoro, en la Ruta nacional Nº 120. El fuego ha consumido más de 5.000 hectáreas de una plantación de pinos, alejada de zonas pobladas. Para controlarlo trabajan cuarteles de Bom­beros de cuatro localidades, un avión hidrante y brigadas privadas.

Se trata de plantaciones de pino, alejadas de zonas pobladas. Luchan contra el fuego cuarteles de Ituzain­gó, Itá Ibaté, Gobernador Virasoro e Itatí. Además se sumaron un avión hidran­te del Servicio Nacional de Manejo de Fuego y brigadas privadas de las forestacio­nes.

“Seguimos en un nivel ca­talogado de extremo peligro, por las altas temperaturas y las escasas lluvias. Incluso cualquier chispa puede lle­gar a causar un desastre”, sostuvo el director de De­fensa Civil de Corrientes, Eulogio Márquez, quien se mostró pesimista sobre la posibilidad de que el fuego fuera controlado en breve.

En tanto, el domingo, en la isla Meza, frente a la ciudad de Corrientes, se registró un incendio que destruyó varias hectáreas de monte. Ocurrió aproximadamente a las 21.50, cuando partió una dotación de Bomberos Voluntarios del cuartel 397, que participó del operativo para apagar el fuego junto a numerarios de la Prefectura Naval Argentina. Sospechan que el fuego comenzó en un campamento de pescadores.

En ese mismo orden, en la ciudad capital la quema de un pastizal cercano a la Ruta provincial 5, en el ba­rrio Ponce, arrasó con un montículo de neumáticos en desuso y avanzó hasta las casas cercanas. Debieron desalojar viviendas y puso en vilo a los vecinos, ya que el fuego estaba cerca de una estación de servicios y de un supermercado. Trabajaron en la extinción del fuego tres unidades de bomberos.

Antes, a pocas horas de los festejos de la Navidad, en la ciudad de Mercedes, una vivienda se incendió debido a que el aumento de la tem­peratura hizo calentar los cables de electricidad. Esto generó una chispa que de­rivó en la destrucción de la casa, en la que había niños. Un trabajador municipal, que se hallaba en las inme­diaciones, Martín Baldovi­no, acudió al lugar y pudo salvarlos. La casa quedó he­cha cenizas. Otro siniestro de estas características ocu­rrió en Esquina el pasado 3 de diciembre.